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Àngel Llàcer, portada Óyeme Magazine!

Àngel Llàcer, el hombre que convirtió el espectáculo en una forma de vida

Hay artistas que encuentran un escenario y otros que convierten cualquier escenario en territorio propio. Àngel Llàcer pertenece a la segunda categoría. Actor, director teatral, profesor, presentador y jurado, el barcelonés ha construido durante décadas una carrera marcada por la interpretación, el humor, la televisión y una personalidad imposible de pasar por alto. Desde sus primeros pasos en el teatro hasta Operación Triunfo, Tu cara me suena y sus actuales proyectos en Atresmedia, Llàcer ha hecho de la comunicación y del entretenimiento su lenguaje natural.

Àngel Llàcer cover Óyeme  Magazine!
Àngel Llàcer cover Óyeme Magazine!

El teatro fue el primer escenario

Antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la televisión española, Àngel Llàcer fue, esencialmente, un hombre de teatro. Nacido en Barcelona el 16 de enero de 1974, su relación con la interpretación comenzó durante su etapa en el Liceo Francés de Barcelona, donde el profesor Gerald Escamilla descubrió su interés por las artes escénicas y lo animó a seguir un camino que terminaría siendo determinante en su vida profesional.

El recorrido, sin embargo, no comenzó de manera lineal. Llàcer llegó a estudiar Dirección de Empresas en ESADE, una formación que acabaría contrastando con su vocación artística. Finalmente, la llamada del escenario terminó imponiéndose y en 1997 se licenció en Arte Dramático por el Instituto del Teatro de Barcelona. Su preparación continuó en Italia y Alemania, con formación internacional para actores en San Miniato y estudios en la Escuela de Teatro Oficial de Berlín.

Aquellos años no solo sirvieron para adquirir herramientas interpretativas. También consolidaron una faceta que posteriormente sería fundamental: la de formador. Llàcer impartió clases de interpretación, canto, teatro y bailes de salón en diferentes instituciones y centros educativos. La enseñanza le permitió comprender algo que después trasladaría a la televisión: detrás de un artista no solo existe talento, sino también disciplina, trabajo y capacidad para comunicar.

Un actor premiado que también quería dirigir

La carrera teatral de Llàcer comenzó a adquirir dimensión profesional durante la segunda mitad de los años noventa. Obras como El somni de Mozart y Mein Kampf le permitieron demostrar sus capacidades interpretativas y le llevaron a recibir en ambas ocasiones el Premio Butaca al mejor actor. En 2002 también fue nominado al Premio Max como mejor actor de reparto por su participación en The Full Monty.

Pero actuar no parecía suficiente. El escenario también despertaba en él una inquietud diferente: la necesidad de construir el espectáculo desde detrás. En septiembre de 2002 estrenó en el Teatro Borràs de Barcelona El somni d’una nit d’estiu, de William Shakespeare, su primera producción como director teatral. El paso fue importante porque comenzaba a definirse una de las características esenciales de su carrera: la capacidad para moverse entre diferentes posiciones dentro de una misma producción.

Esa visión multidisciplinar terminaría convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad. Actor cuando el proyecto lo requiere, director cuando necesita tomar las riendas, profesor cuando debe transmitir conocimiento y presentador cuando el espectáculo exige comunicación directa, Llàcer ha desarrollado una trayectoria difícil de encerrar en una sola etiqueta.

Su trabajo en los escenarios continuó con proyectos musicales de gran dimensión. Entre ellos destacó Geronimo Stilton, el musical del Regne de la Fantasia, estrenado en 2010 bajo su dirección, con música de Manu Guix y libreto de Enric Llort. El espectáculo superó los 100.000 espectadores durante su etapa en Barcelona, llegó posteriormente a Madrid y recibió el Premio Butaca al Mejor Musical y el Premio de Teatro Musical al Mejor Musical Infantil.

La televisión descubrió a un personaje

El salto televisivo llegó en 2001 con Arteria 33, pero sería Operación Triunfo el programa que transformaría definitivamente su relación con el gran público. En las dos primeras ediciones del concurso participó como profesor de interpretación y rápidamente comenzó a destacar por una personalidad televisiva que no necesitaba demasiadas instrucciones para hacerse notar.

Llàcer no llegó a la televisión dispuesto a convertirse en un presentador convencional. Su estilo era expresivo, espontáneo y teatral. Sus reacciones ante los concursantes, sus gritos y su manera de enfrentarse a las situaciones hicieron que su presencia adquiriera una identidad propia. El profesor de interpretación comenzó así a convertirse en personaje televisivo, sin abandonar por ello su condición de profesional de las artes escénicas.

Después llegaron nuevos formatos y nuevas responsabilidades. Presentó Pequeños grandes genios, pasó por City a cegues y regresó a Operación Triunfo en 2005, donde además de ejercer como profesor presentó El Chat de la Academia. El espacio llegó a superar habitualmente el 30 % de cuota de pantalla, consolidando la capacidad de Llàcer para conectar con una audiencia que ya reconocía perfectamente su manera de hacer televisión.

La televisión catalana también formó parte de esa evolución. En 2006 presentó El salt de l’Àngel en TV3 y simultáneamente participó en otros formatos. Más adelante llegaron Tú sí que vales, No te olvides la canción, Los mejores años y La escobilla nacional. Cada proyecto añadía una nueva capa a un perfil profesional que nunca dejó de combinar humor, espectáculo, interpretación y televisión.

Tu cara me suena cambió las reglas

Si Operación Triunfo convirtió a Llàcer en un rostro popular, Tu cara me suena terminó de consolidar su identidad televisiva. Desde 2011 forma parte del universo del programa como profesor y miembro del jurado, convirtiéndose con el paso de los años en una de sus figuras más reconocibles.

La particularidad de Llàcer dentro del formato reside precisamente en que no ejerce únicamente como juez. Su experiencia como actor, director y profesor le permite observar las actuaciones desde diferentes perspectivas. Puede analizar una interpretación, valorar la construcción de un personaje o reaccionar ante una imitación desde un punto de vista eminentemente escénico.

Durante las distintas etapas relacionadas con Tu cara me suena, incluyendo sus formatos derivados y especiales, su presencia ayudó a consolidar una personalidad televisiva basada en la expresividad. Sus comentarios, gestos y reacciones forman parte del espectáculo tanto como las propias actuaciones.

En paralelo, Llàcer continuó desarrollando proyectos fuera de la televisión. Junto a Manu Guix creó y presentó Els Optimistes en Catalunya Ràdio, mientras mantenía su actividad teatral. En 2012 publicó Parece difícil, ¡pero no lo es!, un libro basado en experiencias personales y profesionales en el que reflexionaba sobre conceptos como la vocación, el esfuerzo, el compromiso, la empatía y el sentido del humor.

La trayectoria también incluyó acontecimientos vinculados al mundo cultural catalán, como la presentación de los Premios Gaudí en 2015 y las campanadas de TV3 junto a Chenoa. Más tarde, en 2020, asumió la presentación de Bloqueados por el muro en La 1 de Televisión Española.

Del escenario al entretenimiento de nueva generación

La carrera de Llàcer demuestra una característica poco habitual en televisión: la capacidad de permanecer vigente mientras los formatos cambian. El entretenimiento televisivo de los primeros años de Operación Triunfo tenía poco que ver con el actual ecosistema audiovisual, marcado por plataformas, consumo bajo demanda y formatos internacionales.

Sin embargo, su perfil continúa encajando en esa transformación. La razón puede encontrarse en algo más profundo que la simple presencia televisiva: Llàcer entiende el espectáculo. Su formación teatral le proporciona herramientas para trabajar con intérpretes; su experiencia como director le permite comprender el ritmo de una producción; y su recorrido como presentador le ha enseñado a desenvolverse frente a la cámara.

Esa combinación vuelve a hacerse visible en Una fiesta de muerte, el formato de Antena 3 en el que Llàcer se coloca al frente de una particular experiencia de misterio. El programa propone a un grupo de famosos investigar un asesinato ficticio y descubrir quién es el culpable, convirtiendo al espectador en participante de la investigación.

La segunda entrega, Asesinato en Canfranc, reunió a figuras como Jorge Sanz, Carlos Baute, los hermanos Cadaval, Susi Caramelo, Isabel Forner y David de Jorge.

El formato refleja además una tendencia cada vez más presente en televisión: convertir al espectador en parte activa del juego. En Una fiesta de muerte, quienes siguen el programa desde casa también pueden participar en la investigación y optar a un premio de 3.000 euros.

Congelados: una nueva prueba para Àngel Llàcer

Y cuando parecía que su trayectoria televisiva ya había recorrido prácticamente todos los territorios del entretenimiento, Àngel Llàcer vuelve a ponerse al frente de un nuevo desafío. Congelados llegó a laSexta el 15 de septiembre de 2026 con una premisa tan sencilla como televisivamente explosiva: tres equipos de famosos compiten en diferentes pruebas y, cuando llega la orden, deben quedarse completamente inmóviles. Si se mueven, pierden.

El formato procede de Freeze, un programa japonés creado por FANY Studio para Amazon Prime Japón y basado, a su vez, en un clásico juego infantil japonés. La adaptación española está producida por Fremantle y fue reconocida en 2024 con el premio a Mejor Programa de Comedia en MIPCOM Cannes.

En cada entrega participan tres capitanes acompañados por invitados famosos. En las primeras rondas, los concursantes deben soportar situaciones diseñadas para hacerles perder el control mientras permanecen inmóviles. En la última ronda son los propios capitanes quienes se enfrentan al desafío. El premio asciende a 3.000 euros destinados a una organización benéfica elegida por el equipo ganador.

El estreno del 15 de septiembre situó nuevamente a Llàcer en el centro del entretenimiento televisivo, esta vez en el prime time de laSexta. Y el concepto parece diseñado para alguien que lleva años demostrando que la televisión no consiste únicamente en hablar ante una cámara: consiste en crear un momento.

A estas alturas, resulta difícil separar a Àngel Llàcer del concepto de espectáculo. Su historia comenzó en las aulas y los escenarios, pasó por la dirección teatral, encontró una enorme ventana en Operación Triunfo, se consolidó con Tu cara me suena y continúa ahora con formatos que buscan nuevas maneras de jugar con la audiencia.

Más de dos décadas después de aquel primer salto televisivo, Àngel Llàcer sigue siendo, ante todo, un hombre de escenario. Solo que ahora el escenario puede ser un teatro, un plató, una gala, un concurso de misterio o una habitación donde la regla principal consiste precisamente en no moverse.

Y quizá ahí esté la clave de su permanencia: mientras el formato cambia, el espectáculo sigue siendo el mismo territorio. Llàcer simplemente continúa encontrando nuevas maneras de habitarlo.

FACEBOOK: Àngel Llàcer
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FOTOS: Getty Images / Carlos Alvarez
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CANAL: La Sexta
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DISEÑO COVER: León Fernández
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COORDINACIÓN: José Ferrer / GRUPO LEFERAS™
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