Josep Pedrerol, portada Óyeme Magazine!
Josep Pedrerol cambia de casa, pero no de esencia: El Chiringuito aterriza en Mediaset
Hay movimientos televisivos que son simplemente un cambio de cadena y otros que tienen categoría de acontecimiento. La llegada de Josep Pedrerol a Mediaset España pertenece claramente al segundo grupo. Después de trece años vinculado a Atresmedia y convertido en uno de los rostros más reconocibles del periodismo deportivo español, el periodista catalán abre una nueva etapa profesional al frente de El Chiringuito, pero lo hace con una particularidad decisiva: no llega solo.

Pedrerol ha conseguido trasladar a su nueva casa al equipo que durante años ha construido junto a él uno de los formatos deportivos más reconocibles de la televisión. Cerca de 70 profesionales forman parte de este desembarco, convirtiendo el fichaje en algo mucho más grande que la incorporación de un presentador. Es el traslado de una auténtica familia televisiva, con su estilo, sus debates, sus personajes y una identidad perfectamente reconocible.
El próximo 17 de agosto, coincidiendo con el comienzo de una nueva temporada futbolística, comenzará oficialmente la aventura. La televisión española vuelve a mover sus piezas y Pedrerol vuelve a demostrar que, en su terreno, sigue jugando con ventaja.
Una despedida sin drama y un nuevo comienzo
El final de la relación entre Josep Pedrerol y Atresmedia fue anunciado el 14 de julio de 2026 como una decisión de mutuo acuerdo. Después de más de una década, la historia llegaba a su final sin grandes conflictos públicos, sin declaraciones incendiarias y sin convertir la ruptura profesional en un espectáculo paralelo.
El propio Pedrerol quiso despejar cualquier posibilidad de polémica durante la presentación de su nueva etapa. Su explicación fue sencilla: aquel vínculo profesional había llegado a su final y ambas partes habían decidido cerrar la etapa con respeto. Más que una batalla televisiva, fue el final de un ciclo que había dejado resultados, audiencia y una enorme huella en la televisión deportiva española.
La metáfora utilizada por el periodista resume perfectamente la situación: un matrimonio que decidió separarse, pero que lo hizo con un abrazo. Una manera elegante de cerrar una relación que comenzó mucho antes de que El Chiringuito se convirtiera en uno de los programas más reconocibles de la televisión nocturna.
Para Pedrerol, sin embargo, cerrar una puerta nunca ha significado quedarse quieto. El 21 de julio se confirmó oficialmente su incorporación a Mediaset España, apenas unos días después del anuncio de su salida de Atresmedia. La rapidez del movimiento demuestra que la operación llevaba tiempo gestándose y que el futuro del periodista estaba mucho más definido de lo que podía parecer desde fuera.
Mediaset consigue mucho más que un presentador
La gran particularidad del fichaje está precisamente en que Pedrerol no llega solo. El nuevo acuerdo supone también el desembarco del equipo que hace posible cada noche El Chiringuito. Son alrededor de 70 trabajadores los que cambian de casa junto al periodista. Productores, redactores, técnicos y profesionales vinculados al funcionamiento del programa forman parte de una operación que tiene una dimensión empresarial considerable. La televisión suele fichar rostros, pero en esta ocasión Mediaset ha apostado por trasladar un ecosistema completo.
Y ahí está probablemente una de las claves del éxito que la nueva etapa pretende conservar. El Chiringuito no depende exclusivamente de la figura de su presentador. Su personalidad nace de la combinación entre Pedrerol, sus colaboradores, la realización, el ritmo, las discusiones y esa capacidad de convertir la actualidad futbolística en un espectáculo televisivo.
Mediaset parece haber entendido que intentar reconstruir ese fenómeno desde cero habría sido mucho más complicado. La fórmula elegida ha sido otra: incorporar al equipo que ya conoce el lenguaje del programa y ofrecerle una nueva plataforma.
La operación supone además un reconocimiento a la fuerza de una marca televisiva que lleva años funcionando como una comunidad. Los espectadores no siguen únicamente las noticias deportivas. Siguen también a sus protagonistas, reconocen sus códigos y esperan determinados enfrentamientos, opiniones y momentos.
La esencia continuará, pero habrá novedades
Una de las grandes incógnitas alrededor del nuevo El Chiringuito era precisamente hasta qué punto el programa mantendría su identidad después del cambio de cadena. Pedrerol ha sido claro: la esencia continuará, pero habrá novedades. El objetivo es conservar aquello que ha funcionado durante años y, al mismo tiempo, introducir elementos capaces de sorprender a una audiencia que ya conoce perfectamente el formato.
La frase que resume el desafío es contundente: “no dejar indiferente a nadie”. Y en el universo de Pedrerol eso significa mantener la intensidad, la opinión, el debate y la capacidad de generar conversación incluso cuando las cámaras ya se han apagado.
El nuevo programa contará con nombres habituales para los espectadores. Tomás Roncero, Edu Aguirre, Cristóbal Soria y Fernando Sanz forman parte del equipo que continuará acompañando al presentador. Son perfiles con personalidad propia y, precisamente por eso, parte esencial de la identidad del formato.
Pero habrá también misterio. Pedrerol ha adelantado la incorporación de tres nuevos fichajes, descritos de manera llamativa como “muy guapos”. Sus identidades se mantienen por ahora como uno de los secretos de esta nueva etapa. Una estrategia que encaja perfectamente con la manera de construir expectación alrededor de un programa que sabe que la televisión también se juega fuera del plató.
El reto será conseguir que el cambio de cadena no parezca una simple mudanza. Mediaset necesita que el espectador perciba que empieza algo nuevo, aunque reconozca inmediatamente aquello que llevaba años siguiendo.
El 17 de agosto comienza la nueva era
La fecha ya está marcada en el calendario televisivo: 17 de agosto de 2026. Será entonces cuando El Chiringuito se estrene oficialmente en Mediaset, coincidiendo con el arranque de la Liga. El programa tendrá una nueva distribución. De lunes a viernes se emitirá a partir de las 12 de la noche en Energy, mientras que los domingos llegará a Cuatro, también a medianoche, incorporando público presencial en el plató. Antes de cada emisión habrá además un espacio de 15 minutos denominado La Cuenta atrás, concebido como antesala del programa principal.
La estrategia de programación resulta especialmente interesante porque permite a Mediaset ocupar diferentes espacios dentro de su oferta y aprovechar la fuerza de una marca que ya tiene un público perfectamente identificado.
El fútbol, además, ofrece un contexto prácticamente ideal. El inicio de una temporada siempre genera titulares, expectativas, polémicas y debates. Y El Chiringuito ha construido precisamente su identidad alrededor de esa capacidad de transformar la actualidad deportiva en conversación televisiva.
La nueva etapa comenzará, por tanto, en un momento de máxima atención mediática. Nuevos fichajes, nuevas plantillas, nuevas expectativas y, por supuesto, nuevas polémicas futbolísticas serán el combustible de las primeras emisiones.
Para Mediaset, supone una oportunidad de reforzar su oferta deportiva y de entretenimiento nocturno. Para Pedrerol, es la posibilidad de demostrar que el formato puede sobrevivir perfectamente a un cambio de cadena.
Una carrera construida alrededor del fútbol
Para comprender el peso de este movimiento hay que mirar más allá de El Chiringuito. La carrera de Josep Pedrerol llevaba muchos años consolidándose antes de que el programa se convirtiera en un fenómeno televisivo.
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, comenzó muy joven en la radio, incorporándose con apenas 19 años a Ràdio Barcelona. Allí desarrolló buena parte de su formación profesional, participando en espacios deportivos y entrando progresivamente en el circuito nacional.
En 1990 llegó a Canal+, donde se incorporó a la redacción de deportes. Allí participó en las retransmisiones de los grandes partidos de Primera División y popularizó las conocidas entrevistas desde los palcos. Posteriormente, entre 1997 y 2004, compartió protagonismo con Michael Robinson en programas como El día antes y El día después, espacios que marcaron una época en la televisión deportiva española.
Después llegaron nuevas etapas en radio y televisión, incluyendo Punto Radio, Televisión Española e Intereconomía. En 2008 nació Punto pelota, un programa que acabaría convirtiéndose en el antecedente directo de lo que posteriormente sería El Chiringuito.
La tertulia futbolística encontró en Pedrerol un conductor capaz de combinar información, opinión, confrontación y espectáculo. El formato logró convertirse en uno de los grandes éxitos de Intereconomía y permitió al periodista consolidar definitivamente una fórmula que después llevaría a Atresmedia.
En septiembre de 2013 llegó a La Sexta para presentar Jugones. Apenas unos meses después, en enero de 2014, nació El Chiringuito de Jugones. El programa heredaba buena parte de la filosofía de Punto pelota, pero iniciaba una trayectoria que acabaría siendo todavía mayor.
Trece años después, la marca vuelve a demostrar su fuerza
El nacimiento de El Chiringuito de Jugones en 2014 marcó el inicio de una etapa que se prolongaría durante trece años. El programa pasó por diferentes canales del grupo Atresmedia hasta consolidarse definitivamente en Mega.
Durante ese tiempo, Pedrerol convirtió la medianoche deportiva en un espacio de enorme capacidad de convocatoria. El programa consiguió algo que no todos los formatos televisivos alcanzan: crear una identidad reconocible y trasladarla a las redes sociales, las conversaciones cotidianas y la cultura popular.
Desde Tomás Roncero hasta Cristóbal Soria, pasando por numerosos colaboradores que han entrado y salido del plató a lo largo de los años, el programa construyó un reparto coral en el que cada personalidad tenía un papel dentro del espectáculo.
El éxito de Pedrerol también está relacionado con su capacidad para evolucionar. Su trayectoria demuestra que no ha dependido de una única cadena ni de un único formato. Ha pasado por radio, televisión pública, televisión privada y diferentes grupos de comunicación, adaptándose a cada escenario sin abandonar el periodismo deportivo como eje central.
Su fichaje por Mediaset es, en ese sentido, coherente con toda su carrera. No se trata de comenzar desde cero, sino de abrir una nueva etapa utilizando una experiencia acumulada durante décadas. Y quizás ahí se encuentre la verdadera dimensión de esta operación. Mediaset no ha fichado únicamente a Josep Pedrerol: ha fichado una manera de hacer televisión deportiva.
Ahora queda comprobar si esa fórmula consigue mantener su poder de convocatoria fuera de Atresmedia. La respuesta comenzará a escribirse el 17 de agosto, cuando las cámaras se enciendan en la nueva casa de El Chiringuito. El escenario será diferente, pero el conductor, buena parte del equipo y la pasión por el fútbol seguirán siendo los mismos.
Pedrerol cambia de cadena, pero no de identidad. Y si algo ha demostrado durante más de tres décadas de carrera es que sabe convertir cada cambio de escenario en una nueva oportunidad. La próxima temporada, por tanto, no comienza solamente con nuevos fichajes sobre el terreno de juego. También comienza con uno de los movimientos televisivos más llamativos del verano. El Chiringuito ya tiene nueva casa. Y Josep Pedrerol vuelve a estar preparado para encender la noche.
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