Un gol de Benzema rescata a un Madrid que había condenado Coentrao

Karim tuvo que levantar el brazo. Para recordar que ahí sigue Benzema.

El francés alzó la mano después de poner la cabeza por el Madrid en el minuto 87. Un cómico penalti de Coentrao instantes antes había condenado al campeón de Europa a ser segundo. Pero no. Hasta el final siempre hay Real. Ya en octavos, el Madrid peleará por la primera plaza en la última jornada contra el Dortmund.

Quién le iba a decir a Coentrao que iba a ser protagonista la noche que su amigo Cristiano volvía a casa. El bueno de Fabio apareció en escena para animarla. Inocente él, pidió mano de Campbell (y lo era) y, cosas de la vida, la mano la acabó haciendo él dentro del área. Adrien Silva le agradeció el favor para empatar en el 80′.

Hasta que apareció Benzema, segundo cambio en el Real Madrid. Su cabezazo rescató al campeón con un gran testarazo. De delantero centro. De los que dicen los críticos que no ejecuta. Como de buen extremo fue el servicio de Sergio Ramos, que recordó sus tiempos de lateral cuando cabalgaba melena al viento. Míchel y Hugo Sánchez habían vuelto.

Kovacic sigue haciéndose grande
Zidane mantuvo el estilo del derbi. Al menos en la pizarra. Repitió con Lucas en el costado derecho y dejó a Isco en su lugar, de donde tiene que alejarse cuando emite la BBC al completo. Benzema comenzó calentando el banquillo para luego abrigar a sus compañeros.

Era un partido serio y el Madrid se mantuvo firme hasta que Coentrao pidió ayuda levantando el brazo. Los de Zizou marcaron a la primera. Después, defendieron lo que era suyo. Si Varane marcó el primero, Ramos evitó el empate un instante después. El camero volvía y volvió con todo. Como Cristiano.

El león del escudo sportinguista quiso salir a jugar. El Sporting salió apretando y el Madrid templó el ambiente caldeado del Alvalade. Con Kovacic en plan general, Modric e Isco se dedicaron a adormilar a la fiera. Y cuando estuviese despistada, al cuello. Así fue antes de la media hora.

El gol nació de una falta botada por Modric y lo marcó Varane después de un toque de Cristiano. La pelota quedó sin dueño dentro del área chica y el francés la puso en su estanteria de goles con el Madrid. Como en Dortmund.

Después, el Sporting reaccionó y el Madrid respondió con entereza. Le venían fieras, pero el Madrid es más fiera que nadie. Bruno César sacó el latigo en un par de ocasiones, pero no acertó. Culpa de Ramos en la primera, que conste. Fue como una parada. O más.

La segunda mitad comenzó con susto. De Marcelo. Siguió, pero no Gareth Bale, lesionado.Kovacic y Varane, mientras, sostuvieron una peor versión del Madrid. Enorme el croata, con la escoba y también la fregona; gigante atrás el francés, superior por tierra, mar y aire.

Salió Bale (ojo con el Clásico) y entró Asensio. Benzema lo hizo después por Isco. El Sporting, mientras, se quedó con uno menos por una imprudencia de Joao Pereira, que se pasó de gallito frente a Kovacic y le dio en el estómago. El Sporting, con diez, necesitaba una ayuda y se la echó Coentrao con un penalti de chiste. La tocó con la mano dentro del área por pedir una de Campbell. Menos mal para el Madrid que todavía quedaba tiempo, poco para otros, mucho para el equipo blanco y su leyenda. Benzema recordó que ahí está. Justo cuando más le necesitaba Zidane. Con la BBC todo se ve mejor.

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