Regresa Stanton a los Marlins, pero la derrota no se va de Miami

Cuando Giancarlo Stanton vino a empuñar en la quinta entrada, una leve ilusión pareció recorrer los silencios del parque de La Pequeña Habana, que se levantó en aplausos tras la conexión de un sólido imparable.

Pero bastaron solo unos minutos para reconocer que la sola presencia del slugger y algún que otro batazo de ocasión no sacarán del marasmo a unos Marlins que cayeron el martes por la noche 4-3 ante los Filis de Filadelfia.

“Fue bueno verlo ahí con el bate entre sus manos’’, expresó el manager Don Mattingly. “Al final dimos un poco de pelea, pero al principio casi nada pudimos hacer. Así y todo, la presencia de Giancarlo en la caja es positiva’’.

Esta fue la quinta derrota consecutiva de Miami, que recibió las buenas noticias de la reincorporación de Stanton y Justin Bour, aunque muchos se preguntan si ya no es demasiado tarde para soñar con rebeliones de último minuto.

Los Marlins quieren pensar que sí y se dan golpes de pecho mientras señalan a los vestidores ahora llenos de dos hombres que entre ambos suman 40 cuadrangulares y 106 impulsadas.

Solamente una ofensiva tan deshilachada como la de Miami es capaz de convertir en Cy Young por un día a un lanzador como Adam Morgan, quien llegó al sur de la Florida con balance de 1-9 y 6.21 de efectividad.

Solamente un equipo que vive momentos tan oscuros como los Marlins pueden permitirles a unos Filis que vinieron con seis fracasos al hilo, arrebatarles dos juegos y la serie particular.

José Ureña no es un lanzador -todavía no- para estar en un montículo en batallas de postemporada, pero el fantasma de lesiones ha golpeado a diestra y siniestra, obligando a echar mano de lo que aparezca, de lo que va quedando.

El dominicano permitió dos carreras en la misma primera entrada que de por sí resultaron decisivas, a pesar de que Filadelfia pisó la goma en la tercera y en la quinta, mientras el conjunto de casa continuaba en estado de hibernación ofensiva.

“No creo que hice muchos lanzamientos malos, pero ellos realizaron buenos swines’’, apuntó el lanzador de Quisqueya. “Lo importante es que estuvimos en la pelea hasta el final. Hasta el último out’’.

Un sencillo de Adeiny Hechavarría remolcó una en la quinta entrada, la misma del sencillo de Stanton, y el primer jonrón de Ichiro Suzuki en calidad de emergente en la octava recortaron la diferencia por la mínima.

De pronto, otro aire de esperanza se advertía en los 16,169 aficionados que soñaron con un triunfo cuando en la novena entrada se embasaron dos corredores, que quedaron sin poder avanzar, dejando para este miércoles un potencial efecto del regreso de Bour y Stanton. Quizá hasta de Marcell Ozuna.

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