Por qué comemos 12 uvas en Año Nuevo

Nuestras celebraciones favoritas vienen acompañadas de especiales tradiciones y costumbres. Y el festejo de Año Nuevo: no es la excepción. Uno de los rituales más famosos son las 12 uvas de la suerte, una bella y antigua tradición española para iniciar el año con buena suerte y prosperidad

Nuestras celebraciones favoritas de todos los tiempos engloban excepcionales costumbres y tradiciones, que llenan de identidad cada fecha especial en el calendario. Si bien, en Estados Unidos la cena de Acción de Gracias es uno de los festejos más importantes y esperados del año; el Año Nuevo se ha posicionado como otro de los eventos favoritos. Y como era de esperarse, se ha convertido en una noche especial que reúne deliciosa comida, muchas burbujas (es un clásico brindar a media noche con una copa de champán), música, baile y las icónicas 12 uvas. Sin embargo, aunque existen muchos rituales para comenzar con el pie derecho el Año Nuevo a muchos no nos queda del todo claro de dónde viene esta peculiar costumbre que ha dado la vuelta al mundo. Las doce uvas de la suerte: es una tradición española que consiste en comerse una uva con cada campanada del reloj a la medianoche del 31 de diciembre para dar la bienvenida al Año Nuevo.

Lo cierto es que este icónico momento del 31 de diciembre está lejos de ser una costumbre reciente o “de moda”, ya que tiene muchos años de ser un popular momento para la cultura española. Las doce uvas datan de al menos 1895​, sin embargo se cree que comenzaron a tomarse en cuenta de manera masiva en el país europeo el 31 de diciembre de 1909. Según una teoría, en diciembre de dicho año, algunos viticultores alicantinos popularizaron esta costumbre para vender mejor gran cantidad de uvas de una excelente cosecha. Fue así que crearon una campaña en la que se relacionó las uvas con la buena suerte y se popularizó la venta de paquetes de 12 uvas en los últimos momentos del año. Por lo tanto, según la tradición: comer las doce uvas conduce a un año de buena suerte y prosperidad. Lo cual solían relacionar simbólicamente con las buenas cosechas de uvas.

La versión más popular es la anterior, sin embargo se sabe que existe otra versión de la historia sobre el origen de las 12 uvas de la buena suerte. La cual se sitúa unos años atrás, en 1880, cuando la clase burguesa española, en un intento por imitar las celebraciones francesas, comenzaron a festejar el año nuevo comiendo uvas y tomando vino espumoso. Es por ello que para muchas personas es indispensable comer las 12 uvas con una deliciosa copa de burbujas.

Si nos vamos más al origen de está tradición, en algunas áreas de España solían creer que las uvas tenían el poder de alejar a las brujas y el mal general. Sin embargo, se trataba de un legado antiguo, mientras que en la actualidad se ve como una tradición cultural para dar la bienvenida al año nuevo.

Lo cierto es que la tradición de las 12 uvas de la suerte es un momento importante en todo España, desde hace muchos años. Y de manera específica hay dos lugares principales donde la gente se reúne para comer las uvas: en casa con la familia después de la cena de Nochevieja o en las principales plazas del país, siendo la Puerta del Sol de Madrid el lugar más famoso para hacerlo y donde comenzó esta tradición.

Las 12 uvas de la suerte: una inspiradora forma de iniciar el año

Si bien, esta linda tradición es una costumbre de origen español: se ha vuelto increíblemente popular en muchos países alrededor del mundo. Es cierto que muchas personas acostumbran ponerse ropa interior de color rojo o amarillo para atraer el amor y el dinero respectivamente, barren la casa, sacan a pasear una maleta por la cuadra con el objetivo de tener muchos viajes a lo largo del año. El ritual de las doce uvas es probablemente el más simbólico y especial para muchos, miles de hogares a la media noche con cada campanada disfrutan de un pequeño racimo de uvas.

Se trata de una tradición muy inspiradora, ya que las personas suelen materializar sus propósitos por cada mes del año comiendo simbólicamente una uva. De tal manera, que resulta un bello momento de introspección para que nos detengamos a pensar en aquellas metas que queremos alcanzar el año entrante. Sin lugar a dudas es una manera inspiradora de canalizar nuestra buena energía, en este nuevo ciclo. También, suelen relacionarlo con las doce campanadas que anuncian el primer minuto del Año Nuevo.

Normalmente se acostumbra de manera prioritaria consumir uvas verdes, sin embargo en algunas localidades a veces es más fácil conseguir las rojas e inclusive existen algunos lugares del mundo en que comen uvas pasas. Así que ya lo sabes una linda tradición para la cena de Año Nuevo, es montar en el lugar de cada uno de tus invitados una copa con 12 uvas ¡Sin lugar a dudas se trata de un momento memorable! Disfruta con una copa de vino espumoso, y recibe el año con abundancia y alegría.

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