Miguel Bosé: “Siempre estoy agarrado al teléfono para cancelarlo todo”

El artista, banda sonora de cuatro generaciones, recala en Barcelona con la gira internacional ‘Estaré’

Miguel Bosé (Panamá, 1956) son dos personas. Miguel, un entrañable y hogareño padre de familia; y Bosé, un ser adicto a las giras que no aparece mucho por casa. Los dos se sientan frente a EL PERIÓDICO para contestar preguntas (su entorno pide no mencionar las recientes muertes por cáncer de su sobrina Bimba y su amigo David Delfín). El lunes 26 y el martes 27, en el Auditori del Fòrum de Barcelona dentro de la gira ‘Estaré’, solo aparecerá el segundo: Bosé, la banda sonora de cuatro generaciones, el artista superventas con 17 álbumes de estudio a su espaldas, el hombre que el año pasado recibió la Medalla Internacional de las Artes.

En una ocasión explicó que las giras “acaban contigo”. No, no. Jamás he dicho eso. Soy un adicto a las giras. Lo que sí es cierto es que durante los conciertos retienes tensiones, fiebres y enfermedades. Cuando se acaba la gira, sueltas amarras y sale todo, incluido el cansancio.

Uno se tiene que cuidar mucho, sobre todo si son tan extensas como ‘Estaré’, con la que se está recorriendo el mundo y que empezó en febrero en México. Sí. Y la mejor manera de hacerlo es dormir. Hay que dormir lo máximo siempre que puedas.

Miguel Bosé es la banda sonora de cuatro generaciones. La música se hace y le llega a quien le llega. Pero la música, por lo menos la que yo hago, que es un pop con raíces italianas fabricado con ordenadores, siempre implica buscar cosas nuevas. En mis conciertos veo gente de 12 años y de 65.

Eso le tiene que hacer especial ilusión. Claro. También es verdad que mucha música se trasmite en casa, de generación en generación. Lo que tus padres ponen a ti te termina gustando. Y eso marca para los lustros siguientes.

La nota de prensa de su último disco ‘Bosé MTV Unplugged’ afirma que “con Miguel Bosé nunca hay que dar nada por sentado”. ¿Por qué? Porque nunca me repito. Cuando ya he hecho una cosa paso a investigar otra. Cuando voy a realizar un nuevo trabajo, la gente no sabe por dónde voy a tirar. Es un proceso muy íntimo y apartado. Pero mi público sabe que habrá, tanto en los discos como en los conciertos, aportaciones que darán mucha frescura. No me gusta repetirme. Cuando hago promoción, jamás contesto a los periodistas de la misma manera.

Padece el síndrome del alumno que jamás está satisfecho. Es que hay tanto por descubrir, tanto por hacer. En música cada semana aparecen sonidos nuevos, programas nuevos, frecuencias nuevas, mezclas nuevas… El mundo de los DJ, por ejemplo, aporta mucho. Estudiar es algo que siempre me ha gustado. Me encanta aprender, saber, conocer y descubrir.

La gira se llama ‘Estaré’, título de una de las canciones incluida en Bosé MTV Unplugged y tema dedicado a sus cuatro hijos. ¿Cómo lleva la conciliación? Soy padre y madre. Padre soltero y madre soltera. ¿La conciliación? Pues es una cuestión de agenda y de equipos. Yo me he ido a vivir a Panamá porque si no a mis hijos no los hubiese visto jamás en la vida, me hubiera perdido su crecimiento. La mayor parte de mi trabajo está en América, así que Panamá es un lugar fácil para coger un avión y volver a casa después de una gira o un concierto.

¿Y qué tal vive allí? Llevamos ya tres años y, como le digo, es una elección que tomé por mis hijos. Tengo una estupenda calidad familiar.

Miguel es un padre de familia hogareño, que lee, cocina, le gusta el huerto y la familia. Bosé es un desmadre que apenas pasa por casa. Vaya bipolaridad. ¿Quién le tira más, Miguel o Bosé? Cuando estoy en casa y soy consciente de que en breve me tengo que marchar para dar conciertos no me quiero ir. Siempre estoy agarrando el teléfono para cancelarlo todo. No quiero salir de casa, no quiero irme. Quiero quedarme con mis hijos, con Miguel, con mi perfil bajo. Pero luego, como soy suizo -metódico, disciplinado y responsable- abro la puerta y salgo a la calle. En ese momento no quiero oír hablar de mi casa. Busco con los ojos coches, aviones y escenarios porque lo que quiero es hacer música, trabajar, dar conciertos. No quiero volver a casa jamás. Y es una línea roja tan fina como la puerta.

¿Sabe cuántos discos has vendido a lo largo de tu carrera? No se pueden calcular, sobre todo por los inicios de mi carrera.

Lo pregunto por si le preocupan los números. No. Lo importante es haber cumplido con tu vida y tu trabajo. Creo que he entendido bien la vida que me ha tocado y he aprendido a hacerla bien. Duermo tranquilo sabiendo que cada día he hecho lo que tenía que hacer y lo mejor que he podido. Paso a paso.

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