Las dietas para perder peso sí reducen el riesgo de muerte en obesos

Los datos de este estudio publicado en «The BMJ» respaldan medidas de salud pública para prevenir el aumento de peso y facilitar la pérdida de peso con este tipo de dieta

Las dietas para bajar de peso, en su mayoría bajas en grasa, pueden reducir el riesgo de muerte prematura en adultos con obesidad. La asegura un estudio publicado en «The BMJ» que ha revisado la información de 54 ensayos con más de 30.000 adultos con un tiempo mínimo de seguimiento de un año. Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Aberdeen (Escocia) y la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) no pudieron demostrar si las dietas tuvieron algún efecto en la disminución del riesgo de la enfermedad cardíaca y el cáncer.

En cualquier caso, la investigación proporciona más evidencia de los beneficios clínicos asociados con las dietas de reducción de peso, que ya se ha demostrado que previenen la diabetes tipo 2.

Los adultos con obesidad tienen un mayor riesgo de muerte prematura, enfermedad cardíaca, algunos cánceres, diabetes tipo 2 y muchas otras enfermedades.

Si bien es cierto que investigaciones previas ya han demostrado que los programas para perder peso pueden ayudar en la obesidad y en la prevención de la diabetes tipo 2, actualmente hay pocas evidencias que muestren que las dietas puedan evitar otras patologías graves para los adultos con obesidad.

Los investigadores revisaron los datos de 54 ensayos para evaluar los efectos de los programas de pérdida de peso sobre la mortalidad por cualquier causas, así como por enfermedades cardiovascular y cáncer.

Los autores identificaron evidencias de alta calidad de 34 ensayos que mostraron que las dietas disminuyen todas las causas de muerte precoz en adultos con obesidad: una reducción relativa del 18% en la muerte temprana, que corresponde a seis muertes menos por cada 1.000 participantes. Sin embargo, había mucha menos evidencia del efecto de las dietas de reducción de peso en las muertes por problemas cardíacos y cáncer.

No obstante, los investigadores que no pudieron demostrar las diferencias entre los adultos que siguieron solo una dieta de reducción de peso, una dieta con consejos sobre el ejercicio, etc.

«No contamos con datos suficientes para examinar si otros tipos de dieta o la actividad física influyen en los resultados o si ciertos grupos de la población tienen más o menos probabilidades de beneficiarse», afirman los investigadores. Sin embargo, apuntan que «las dietas de reducción de peso, usualmente bajas en grasa y bajas en grasas saturadas, con o sin un componente de ejercicio, pueden reducir la mortalidad prematura por todas las causas en adultos que son obesos».

Los investigadores concluyen que sus datos respaldan medidas de salud pública para prevenir el aumento de peso y facilitar la pérdida de peso con este tipo de dieta.

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