La reina Isabel se instala en Sandringham

Su estado de salud y la renuncia a varios cargos honoríficos habían hecho saltar las alarmas

Las alarmas sobre la salud de Isabel II se han acallado después de que la reina y su esposo, el duque de Edimburgo, esten por fin instalados en su residencia en Sandringham, donde pasan tradicionalmente las Navidades. El matrimonio dejó este jueves el palacio de Buckingham y lo hicieron con un día de retraso sobre lo inicialmente previsto a causa de un fuerte resfriado. Esta vez el matrimonio se ha desplazado desde Londes en helicóptero en lugar de utilizar, como viene siendo tradición, el tren.

La preocupación por la salud de la soberana más longeva de la historia de Reino Unido se acrecentó después de que se anunciara su renuncia a 25 cargos honoríficos con la intención de empezar 2017, cuando cumplirá 91 años, con una agenda oficial menos cargada.

El lunes pasado, la monarca y su consorte ejercieron como anfitriones en la tradicional comida navideña de la familia real en Londres, a la que asistieron, entre otros, el príncipe Guillermo y su esposa con sus dos hijos y el príncipe Enrique.

Está previsto que, como otros años, se vea a los monarcas acudir este domingo a la misa el día de Navidad. Esa suele ser una ocasión especial en la que los vecinos de Sandringham ven a la reina y a otros miembros de la familia real y hablen con ellos.

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