Eslovenia destrona a España

La selección cae de forma muy dura en la semifinal ante un rival muy superior y con un Doncic soberbio (72-92)

España jugará por la medalla de bronce del Eurobasket, destronada por un equipo arrollador, Eslovenia, la gran sensación en Estambul, que ha ido dejando enemigos en la cuenta hasta plantarse en la primera final de su historia. El sueño del título se desvaneció en una noche aciaga en la que nada salió bien y acabó siendo una tortura (72-92 ).

Desde la primera fase, el equipo esloveno mostró una tremenda pegada. Pero en la semifinal se mostró demoledor, con unos porcentajes de acierto temendos (14 de 25, un 56%), un juego dinámico y físico y una actitud en la cancha, sobre todo a la hora de defender, que enamora.

La razón de la eclosión de Eslovenia hay que buscarla en una estrella emergente, que dará mucho que hablar: el jovencísimo Luka Doncic, el base de 18 años del Madrid, posible número uno del próximo ‘draft’ de la NBA, pieza clave que ha acabado de convertir a un equipo bien dirigido enla banda (Igor Kokoskov, es técnico ayudante en Utah) y con mucho talento en sus filas, con Dragic, Prepelic o el nacionalizado Randolph en un fórmula 1.

Con Doncic (11 puntos, 12 rebotes, 8 asistencias) y con Dragic (15 puntos), el base de los Miami Heat, haciendo muchísimo daño a la defensa de España con el ‘pick and roll’ y con una noche de inspiración en el lanzamiento que pasará la historia del torneo, España no tuvo más remedio que abdicar, por muchas ganas y empeño que puso, por mucha determinación que aplicó Pau Gasol, por mucho desgaste colectivo.

La selección vivió todo el partido dos pasos por detrás, incapaz de engancharse del partido, rendida al bombardeo al que lo sometió Eslovenia, que ya tenía encarrilado el triunfo en el tercer cuarto (57-73), y que amarró bien en el último periodo, sin que España diera con un antídoto que evitara el batacazo.

Igual que sucedió en octavos y cuartos, volvió a vivir la selección a la contra por una mala puesta en escena que, seguramente, tiene mucho que ver con el quinteto titular que Scariolo ha repetido en todo el torneo. Pau y Marc Gasol vivieron demasiado pendientes de ayudar a los pequeños en las defensas de Dragic y Doncic. Y Eslovenia lo aprovechó para mover el balón, generar espacio y sumar canastas fáciles.

Los tiradores de Kokoskov empezaron a enchufar todos los triples que tiraban (6 de 8 en el primer cuarto) y abrieron una brecha que empezó a ser preocupante (12-19, m. 8).
Tuvo que hacer un enorme esfuerzo la selección para mantener el paso de un rival descarado. Lo hizo a través de la defensa, con la entrada en cancha de Sastre, Juancho Hernangómez y Oriola. Y también de compartir mejor el balón.

A eso ayudó la clarividencia de Sergio Rodríguez y una búsqueda mucho más efectiva de Marc Gasol. Pero eso no hizo bajar las revoluciones de Eslovenia, que siguió con unos porcentajes altísimos, más allá de lo imaginable en una semifinal europea, con Dragic y Prepelic imparables y un Doncic, bien controlado en los primeros minutos por San Emeterio y Sastre, pero que acabó sumándose a la fiesta.

Diez triples de 15 lanzamientos llevaba Eslovenia al descanso (un asombroso 67% de acierto) y eso lo mantuvo al frente del marcador (45-49), aunque el daño no resultó tan dramático por el protagonismo de Pau Gasol en ese tramo, que empezó a jugarse todos los balones e incluso a sumar triples para sostener a España, bien respaldado por su hermano Marc y también por un atrevido Sergio Rodríguez, empeñado también en sumar.

inicio del tercer cuarto solo hizo que agravar las malas sensaciones en la selección española, que vio como su desventaja crecía y crecía mientras Eslovenia se sentía dueña del encuentro, metida en una dinámica ganadora que ha ido construyendo durante todo el torneo y que solo hizo que acrecentarse conforme corrían los minutos.

Scariolo lo intentó con cambios de quintetos y de defensas, buscando dar con algún resorte que reactivara al equipo. Todo inútil. Con Dragic y Doncic como únicos dueños del balón y con un Randolph más metido que nunca en la pelea, Eslovenia llevó a situar la ventaja por encima de la frontera de los 20 puntos, un enorme mazazo para el campeón destronado, al que solo le quedará el bronce como consuelo.

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