El ron cubano Matusalem tiene su origen en Lloret de Mar

El descubrimiento responde a una investigación de dos historiadores de esta localidad que trabajan en un proyecto para reivindicar la aportación lloretense a la coctelería

El ron cubano Matusalem, reconocido internacionalmente hasta el punto de que llegó a contar con la mitad de la cuota de mercado en Cuba, tiene su origen en Lloret de Mar, ya que sus creadores y fundadores de la marca eran indianos que viajaron allí desde esta población de la Costa Brava.

El descubrimiento responde a una investigación de dos historiadores de esta localidad, David Barba y Montserrat Sala, que trabajan en un proyecto para reivindicar la aportación lloretense a la coctelería y que han hecho público el resultado de su trabajo con motivo de la celebración de la Feria de los Americanos de este fin de semana.

Barba y Sala indagaron hace algún tiempo en las figuras de Constantí Ribalaigua, el Constante que inventó el daiquiri, y en la de Miquel Boadas, conocido por el establecimiento con su apellido de Barcelona.

Ahora, la pista de este tercer nombre se lo dio un hipogeo del cementerio de Lloret de Mar, una joya del modernismo con destacados panteones de vecinos que se fueron a hacer las Américas, hicieron fortuna y su familia quiso demostrarlo más allá de la muerte con obras de arte en la que reposan desde que dejaron este mundo.

Archivos cubanos

Según explican los dos investigadores a EFE, la lápida presentaba dos apellidos, Camp y Nonell, que los historiadores cruzaron con archivos en Cuba y descubrieron que se trataba de la misma familia que creó la marca Ron Matusalem.

El escultor a quien se encargó esta obra de arte funerario era Ismael Smith, una rareza dentro del movimiento novecentista, y tanto David Barba como Montserrat Sala sólo tuvieron que tirar del hilo.

Pablo Nonell Garriga y sus dos sobrinos Enric Camp Nonell y Benjamí Camp Nonell fueron quienes crearon el Ron Matusalem, elaborado con el método solera que se utiliza en el jerez y que lo distinguía de otras marcas.

Bacardí era su principal competidor y Ernest Hemingway uno de sus consumidores, pero la cronología de la firma se enturbió con la salida de Cuba en 1959.

El símbolo de la marca es una golondrina y el objetivo de Barba y Sala, que forman parte de la empresa Amargura Cultura, es reivindicar el peso en la coctelería de esos indianos de Lloret de Mar con futuras acciones como una feria del sector.

Para celebrar el descubrimiento, este viernes se presentarán los detalles en la segunda edición de una fiesta denominada Cocktail Happs con motivo de la inauguración de una terraza en el Hotel Delamar.

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