El fracaso de YouTube en el modelo de suscripción

La conocida plataforma de videos eliminará los canales de pago tras la mala acogida entre sus usuarios, aunque conservará su estrategia de patrocinios comerciales, en una nueva muestra de las dificultades de hacer negocio en este campo

En la búsqueda por rentabilizar los contenidos, las plataformas de video y los servicios de «streaming» han encontrado en el pago por suscripción una fuente de ingresos. Algunos con mayor éxito que otros, como Netflix, Spotify o HBO, que han logrado amasar una importante comunidad de usuarios dispuestos a desembolsar pequeñas cantidades de dinero al mes por recibir su oferta.

YouTube, la plataforma de videos más importante, quiso darle una vuelta de tuerca a su filosofía adentrándose en este terreno de otra forma. Y ha fracasado. La premisa con la que se inició esta apuesta en 2013 era que, por medio del pago de 9.99 dólares mensuales, la visualización del contenido eliminaba todo ápice de inserción publicitaria.

La firma propiedad del gigante de internet Alphabet (Google) ha anunciado la suspensión de sus canales de pago, SuperChat y YouTube Red, después de la mala recepción de sus potenciales usuarios. Esta decisión también afectará a toda la oferta de contenido de pago, que estará accesible por otras vías. En su lugar, apuntan fuentes de la compañía a través de un comunicado detectado por Europa Press, se ha optado por trasladar el sistema de patrocinios a otros servicios como YouTube Gaming, un espacio destinado a las retransmisiones de videojuegos. El objetivo, que los seguidores «puedan apoyarlos directamente mediante pagos mensuales».

La medida entrará en vigor de manera oficial a partir del 19 de septiembre del 2017. Desde entonces, no se podrá crear más contenido de pago en YouTube, aunque todos los canales o vídeos de pago actuales seguirán apareciendo hasta el 1 de diciembre, momento en el que pasarán automáticamente a ser privados.

«No retiraremos los vídeos que los usuarios hayan comprado, para que puedan acceder a ellos hasta el 1 de diciembre del 2022», según se indica en las condiciones de compra. Pero, sin embargo, «no podrán acceder a los que hayan alquilado». Estos cambios no se aplicarán, sin embargo, a los vídeos de otras herramientas como YouTube Red Originals, Google Play Películas o al contenido en directo de pago por visualización.

El consumo de televisión y vídeo en dispositivos móviles se ha incrementado en un 85% desde el año 2010, que además indica que el visionado de contenidos bajo demanda ha crecido un 50% en los últimos seis años. En un informe elaborado por Ericsson (2016) sobre consumo de televisión y medios audiovisuales recoge que el tiempo medio de visionado de televisión y vídeo en dispositivos móviles ha aumentado en más de 200 horas anuales desde 2012, o 1,5 horas más a la semana.

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