El Atlético gana al Leverkusen 4-2

Partidazo de Gameiro y goles de Saúl, Griezmann, el propio Gameiro y Torres · El Leverkusen, más goles que juego · El Atlético sufre tras los cambios, pero termina encontrando el cuarto gol para plasmar en el marcador la diferencia que se vio sobre el césped

MANUEL MALAGÓN

El mejor Atlético de los últimos meses emergió en el Bay Arena de Leverkusen para dejar prácticamente liquidada (2-4) su eliminatoria de octavos de final de la Liga de Campeones. Fue un Atlético reconocible, firme y claro con la pelota. Sus jugadores decisivos volvieron a estar en lo suyo y lo agradeció el equipo rojiblanco. Saúl despejó el camino con una gran acción individual culminada con un disparo fabuloso. Un golazo, otro más en su colección de grandes tantos. El segundo fue obra de Griezmann, pero la mitad del gol fue de Gameiro y un cuarto de los centrales, que se hicieron un lío de impresión en un balón sencillo. El tercero lo hizo Gameiro, el mejor del partido, de penalti, y el cuarto fue obra de Torres, que conectó un gran cabezazo. Entremedias, el Leverkusen se había metido en el partido con los goles de Bellarabi y Savic en propia meta.

Al Bay Arena saltó el Atlético de la Champions, al que le sobró una jornada en la fase de grupos para imponerse por delante del Bayern tras cinco victorias en las cinco primeras jornadas. Salió dispuesto a plasmar la diferencia que hay con el Leverkusen. Después de dos octavos de final quedándose a cero como visitante, era prioritario marcar y evitarse un sofocón en el Calderón.

El caudal ofensivo del Atlético empezó pronto. Pasados los diez minutos, Griezmann tuvo el primer mano a mano, en una jugada con tres pases, pero muy buenos. Saúl-Griezmann-Carrasco y el remate del francés, sacado por Leno. En la continuación de la jugada, una gran acción de Filipe la despejó Wendell contra su larguero. No avisó más el Atlético, que en la siguiente golpeó. Saúl, un jugador hecho para fabricar golazos, abrió el marcador con un tanto fabuloso. Arrancó por la derecha, dejó atrás a Krampl y ante Dragovic sacó la zurda para ponerla en la escuadra de Leno, quizá ayudado por un leve toque del defensa local.

El Leverkusen amagaba con alguna cosita de Brandt y Kampl, pero el dueño del partido era el Atlético, que volvió a golpear poco después. Toprak y Dragovic, superados por Gameiro todo el partido, se hicieron un lío en el balón más sencillo del mundo. Gameiro les ganó la tostada, atrajo a los dos y vio la llegada de Griezmann, que definió por arriba, sin problemas. El propio Griezmann tuvo el 0-3 en una ocasión casi idéntica, otra vez asistido por Gameiro, el mejor jugador del partido. El disparo a bocajarro lo repelió Leno.

Estaba la eliminatoria para que terminara liquidada, pero el Leverkusen aprovechó su primera gran oportunidad para meterse en el partido, justo después del descanso. Combinó bien por la derecha, Henrichs centró raso y Bellarabi clavó un gran derechazo. El Atlético reaccionó agarrándose a Gameiro, cuya superioridad frente a los centrales fue casi insultante. El francés remató al larguero, luego se metió hasta la cocina en una jugada que no encontró a Griezmann y finalmente forzó un penalti tras un caño a Dragovic, que comenzó agarrando al delantero del Atlético fuera del área y terminó haciéndolo dentro. Él mismo lo marcó, lo que siendo el Atlético y de penalti es noticia. Se acabó el gafe desde los once metros. Al menos, de momento.

Parecía el golpe definitivo al partido y quizá a la eliminatoria, pero entre los errores dentro del terreno de juego y los de Simeone, el Atlético pasó un muy mal rato final. El Leverkusen hizo el 2-3 en un centro sencillo para Moyá, que despejó hacia Savic. El balón pegó en el montenegrino y entró. Justo después, Simeone hizo un cambio difícil de entender. Se retiró Gameiro, que estaba ganando todos sus duelos, y entró Thomas. Poco después entraron Torres y Correa por Griezmann y Carrasco. Decayó el Atlético y creció durante unos minutos el Leverkusen, que después de todo lo que había llovido veía la posibilidad de empatar. Savic evitó el gol de Chicharito

Tras un rato de sufrimiento, el Atlético terminó encontrando el cuarto, la distancia que merecía la actuación global del encuentro. Vrsaljko, excelente en muchos tramos del encuentro, centró desde la derecha y Torres cabeceó de forma magnífica. Hubo tiempo incluso para que Gabi y Filipe, viendo la distancia en el marcador, forzaran la quinta amarilla para llegar limpios a cuartos de final. Si no sucede nada extraño en la vuelta, el Atlético volverá a estar entre los ocho mejores de Europa.

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