Deja de comer carne durante 10 semanas y veras resultados

Si quieres dar un gran cambio a tu vida, lo mejor es que empieces por lo que ingieres a diario, como hizo esta persona que ahora cuenta su experiencia

Cada vez más personas optan por una dieta libre de carnes y pescados. El vegetarianismo ha crecido muchísimo entre la población, sobre todo el pasado año. Ya sea por gusto o por principios morales, aquellos que dan el paso suelen percibir grandes cambios en su bienestar físico y mental. O al menos eso dicen. Al fin y al cabo, si eliminas estos productos cárnicos de tu menú te salvas de un montón de grasas animales y colesterol.

Este año se espera que la nueva tendencia nutricional sea el flexitarianismo que, como su nombre indica, no es tan estricta y sí permite incluir ciertos productos cárnicos muy de vez en cuando. Porque al final lo importante es que disfrutes con la comida, no tengas que renunciar a nada y a la vez lleves un régimen saludable. Hasta no hace mucho, los vegetarianos eran minoría, y declararlo a los cuatro vientos frente a su entorno más cercano suponía un quebradero de cabeza para ellos. Afortunadamente, las cosas han cambiado.

Los restaurantes cada vez tienen más en cuenta a este grupo de población. En las cenas privadas, lo mismo. Por norma general, la gente está más familiarizada con la corriente y el número de fieles no deja de aumentar. Como Olivia Petter, redactora del rotativo británico ‘The Independent’, quien se propuso dejar atrás las carnes y los pescados y apostar por el modo vegetariano.

«Lo admito, al principio tenía muchas dudas de que fuera a salir bien», asegura. «Sin embargo, cuando por fin pensé que no pasaría un día más sin probar la carne, al final conseguí estar un total de diez semanas comiendo solamente verdura, y no creo que vaya a tirar la toalla ahora». Es curioso la forma en la que se expresa Petter, como si estuviera dejando un vicio más que un modelo de alimentación. ¿Quieres saber cómo fue el reto y se sobrepuso a su apetito? Sigue leyendo.

Beneficios

«Si bien no me identifico como una vegana dogmática, los cambios positivos que he notado en un período tan corto de tiempo han sido suficientes como para querer seguir adelante», señala la periodista. «Claro que, hay algunos alimentos cárnicos que anhelo, no lo puedo negar, pero en general, los beneficios mentales y físicos que he experimentado superan con creces a los antojos». Petter asegura que una dieta vegetariana es mucho más sana, y se apoya en estudios científicos que demuestran que una nutrición cien por cien vegetal reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o diabetes.

Uno de los cambios más bruscos fue que de repente comenzó a sentir un gran interés por actividades como el yoga. «Tengo un nuevo amor y se llama ‘yoga'», reconoce. «Tranquilos, no me he convertido en una especie de yogui vegano, no estoy en un nivel tan espiritual, pero disfruto mucho haciendo este tipo de ejercicio físico que, por cierto, se relaciona con mi forma de comer. De hecho, la mesura es uno de los componentes clave en la definición clásica de yoga, conocida como ‘ahimsa’, que en las tradiciones hindúes y budistas se traduce como ‘compasión'».

Una buena digestión

Diversos estudios demuestran que los vegetarianos tienen mejor salud intestinal al aumentar su ingesta de fibra. Esto, entre otras cosas, quiere decir que te sentirás mucho menos lleno o inflado, algo que ha notado Petter. «A pesar de comer la misma cantidad que antes en términos de calorías, siento que digiero todas las comidas en una hora, independiente de cómo de rápido haya comido», confiesa. «Si anteriormente una cena pesada siempre me dejaba el estómago hecho una mierda por la mañana, ahora es como si nunca hubiera comido nada». Además, la periodista asegura que casi nunca se siente hinchada.

Mucha más energía

Uno de los prejuicios que hay entre los omnívoros a los vegetarianos es que no tienen energía suficiente para afrontar un día entero. «En general, me siento con más energía que nunca en mis días de vino y rosas, o mejor dicho, de carne y queso», recalca. «También he notado que mi piel es más clara. No es raro, hay un estudio que lo recoge».

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